¿Quiénes son los voluntarios que se ofrecen a presenciar ejecuciones?

Cuando el morbo juega una mala pasada.

La pena de muerte está vigente en muchos países, sobre todo en Estados Unidos donde vemos en las películas que la gente ASISTE a esas ejecuciones. Acá viene el tema, en Estados Unidos se necesitan voluntarios para ver las ejecuciones de los condenados a muerte. Este es el caso de Teresa Clark, quien vio morir a tres desconocidos. La primera vez agarró la mano de su marido, pero después empezó a vivir la experiencia con más normalidad.

En 1998 presenció la muerte de un hombre condenado por matar a su padre, madrastra y a dos hermanastros.

Según la ley, personas sin conexión con el crimen deben estar presentes en todas las ejecuciones.

Obviamente, ver como un ser humano muere deja secuelas.

En el código de Arkansas, por ejemplo, no requiere que los testigos varíen entre ejecuciones, por lo que un voluntario podría ver más de uno, dijo Robert Dunham, Director del Centro de Información sobre la Pena de Muerte en Washington.

“No es natural ver la toma intencional de una vida humana”, dijo. “Tiene un impacto emocional en la gente y presenciar múltiples ejecuciones no sólo duplica el impacto, incrementa exponencialmente“.

Teresa Clark cuenta que la noche posterior a la primera ejecución que presenció, “estaba sentada en mi coche en un semáforo y miré por el retrovisor…“. “… Juro que vi al hombre que acababa de morir”.

De hecho, ver muerte impacta tanto que el primero de abril, una noticia daba vuelta el mundo: Arkansas no puede ejecutar a ocho presos porque no consiguen ciudadanos para que sean voluntarios para presenciarlos.

¿Vos irías? ¿Por qué?

Fuente: BBC.

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